La conservación de la biodiversidad no siempre implica la prohibición total de su uso. En la provincia de Misiones, el sello de certificación Cultivo Amigo de las Aves (CAA), liderado por Aves Argentinas, busca encontrar el equilibrio entre la protección del Bosque Atlántico y el aprovechamiento sustentable del Palmito, una especie amenazada por la histórica presión que tuvo para la extracción de los cogollos con fines comerciales.
Para garantizar un futuro sostenible de esta especie y del bosque en el cual crece, trabajamos en conjunto con la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) para conocer el estado de situación real de los palmitales en la Península de Andresito, medir el crecimiento y la densidad de las poblaciones de palmeras y evaluar la viabilidad de la cosecha de sus frutos, el Jejy´a.
El objetivo final de este estudio es abrir puertas a nuevas oportunidades económicas para la región, bajo un sello de calidad y compromiso ambiental.
El fruto del Palmito proporciona alimento para la fauna, siendo muy importante para aves y mamíferos. Es por eso que la supervivencia de esta palmera depende de una gestión cuidadosa que evite la sobreexplotación.
El sello busca diversificar el uso del palmito y evitar la tala, explorando nuevos productos a partir del uso de sus frutos y semillas.
La integración de estos productos en el marco del Sello CAÁ (Cultivo Amigo de las Aves) busca diferenciar la producción local. Este sello garantiza que el producto proviene de un sistema que respeta los ciclos naturales del ecosistema, lo protege y a la vez promueve el desarrollo económico de las comunidades locales de manera responsable.
"La conservación no siempre es excluyente de áreas protegidas de protección dura; también puede incluir el uso sustentable" manifestó Rodrigo Fariña, Coordinador del Proyecto Bosque Atlántico.