Desmontes y dragados ilegales en Corrientes

Naturalistas, biólogas, guardaparques y profesionales de la conservación pertenecientes al Club de Observadores de Aves (COA) – Riachuelo, nucleados por la ONG Aves Argentinas - Asociación Ornitológica del Plata, se encuentran unidas en defensa de la preservación del arroyo Riachuelo en Corrientes.

Bajo el lema EL RIACHUELO SE DEFIENDE surge el colectivo como manifestación ante la preocupación por las obras de dragado de este arroyo, desmontes de bosques de ribera y amenaza de especies en peligro de extinción.

Dicha obra fue contratada por el gobierno provincial (Instituto Correntino del Agua y del Ambiente, ICAA) a la firma ECODYMA Empresa Constructora S.A, por un monto que supera hasta el momento los 186 millones de pesos, con plazo de ejecución hasta octubre de este año para el tramo actual. La misma comenzó en el año 2017 para dar una supuesta solución a las inundaciones que afectaron ese año a la localidad de San Luis del Palmar y alrededores, luego de dos años consecutivos de intensas lluvias en toda la región.

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Luego de recorrer la zona en kayak, Paulino Moreno, vecino de la zona y miembro de un grupo local vinculado con los deportes náuticos, describe: “La draga estacionaria, montada sobre una barcaza de grandes dimensiones, realiza el trabajo de succión de material del fondo arenoso, para ser arrojado a través de cañerías hasta unos 50 metros sobre las orillas. En esta acción son necesarias dos retroexcavadoras sobre orugas que trabajan en ambas márgenes construyendo un camino de sirga de unos veinte metros de ancho, y otro par más doscientos metros atrás que “acomoda” y “nivela” el material arrojado sobre el monte. Para facilitar el paso por los distintos desniveles y pequeños canales de desagües de lagunas o vertientes, la contratista improvisa “puentes” con los restos de los troncos y ramas de la deforestación sobre las que se cruzan las orugas, tapando el normal desagüe de estos espejos de agua. En la actual bajante histórica de los ríos, el calado del Riachuelo no supera el medio metro. En esta situación la draga debe ser virtualmente arrastrada con cadenas sobre el cauce para profundizar hasta un metro y medio el fondo. El avance de 100 metros diarios destruye y deforesta todo a su paso arrojando los restos de vegetación a un costado formado pilas de troncos y ramas de desecho de lo que alguna vez fuera bosque nativo (...). Las maquinarias utilizadas requieren para su funcionamiento grandes cantidades de combustible y aceites, se han verificado sobre las aguas del río grandes manchas de aceite y combustibles provenientes de la obra, ya sean de mantenimiento mecánico o quizá de pérdida de sus tanques de combustible, cualquiera sea el caso es una contaminación que afecta seriamente la vida acuática en este río que a la fecha tiene muy poca agua en su curso.”

Delito Ambiental
De esta manera, ya se han destruido los bosques ribereños, esteros y bañados asociados al arroyo en más de 20 km de ribera. Estos bosques ribereños están en zonas categorizadas como de alto a muy alto valor de conservación según el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de la provincia (categorías I y II o Rojo y Amarillo) en las cuales se prohíbe el desmonte justamente por sus funciones como protectores de costas contra la erosión, entre otras igualmente importantes (Ley Provincial 5.974 y Ley Nacional 26.331). Además, cerca de 500 metros de los ambientes afectados se encuentran dentro del Parque Provincial “San Cayetano” (creado por Ley Provincial 6.360), y sobre el límite oeste del Área de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA) “Estero Valenzuela”, que también será afectada por la obra. Entre su rica fauna, estos ambientes albergan al Lobito de Río (Lontra longicaudis) especie amenazada de extinción a nivel nacional y declarada Monumento Natural Provincial (Ley Provincial 1.555), lo que obliga a proteger a la especie y a su hábitat. Además se ha registrado la presencia de poblaciones de varias especies de aves de pastizales húmedos y de esteros rodeados de bosques que se consideran globalmente amenazadas de extinción, como los capuchinos del género Sporophila, el atajacaminos de ala negra (Eleothreptus anomalus), la cachirla dorada (Anthus nattereri), y el tachurí coludo (Culicivora caudacuta). Las especies de capuchinos migratorios del género Sporophila registrados en el área están incluidos en la Convención sobre Conservación de Especies Migratorias de animales silvestres (CMS-UNEP, Ley N.° 23918) de la cual Argentina es país signatario, y particularmente el capuchino corona gris (S. cinnamomea) es una especie característica y endémica a nivel global del Bioma “Pastizales de la Mesopotamia Argentina”.
Desde El Riachuelo Se Defiende se ha señalado la obra como delito ambiental, dado que fue autorizada y contratada por el ICAA sin respetar ninguna de las regulaciones previstas en la normativa ambiental vigente y de la cual ese mismo organismo es autoridad de aplicación: no cuenta con Estudio de Impacto Ambiental, ni Plan de Gestión Ambiental, ni Declaración de Impacto Ambiental o Informe de Monitoreo, como exigen la Ley Nacional del Ambiente 25.675 y la Ley Provincial de Impacto Ambiental 5.067.
Asimismo, a pesar de incluir desmontes y de afectar a un área protegida, nunca se informó a la Dirección de Recursos Forestales ni a la Dirección de Parques y Reservas de la provincia. La empresa no presentó un Plan de Desmontes como dispone la Ley Nacional 26.311 de Presupuestos Mínimos para la Protección de Bosques Nativos y, por supuesto, no cuenta con el acto administrativo de aprobación de estos desmontes; ni se notificó a la Dirección de Parques y Reservas para que pudiera tomar las medidas necesarias para la protección del Parque Provincial San Cayetano.

Todo esto se hizo público a raíz de una denuncia presentada el 6 de agosto de 2018 al Defensor del Pueblo de la Provincia de Corrientes, Sr. Vallejos Tressens, y de las respuestas remitidas a los oficios enviados por la Defensoría a todas las reparticiones del gobierno involucradas: el ICAA, la Dirección de Recursos Forestales, la Dirección de Recursos Naturales, la Dirección de Parques y Reservas. Esta documentación consta en el expediente Nro. 955-00679/18 que es de libre acceso a todos los ciudadanos.

A pesar de estas serias irregularidades, el ICAA, a cargo del Ing. Mario Rujana, quien también preside el COFEMA (Consejo Federal del Medio Ambiente), continúa sin dar explicaciones y no ha detenido esta obra ilegal. Actualmente la draga y retroexcavadoras están trabajando en turnos diurnos y nocturnos en la costa del Parque Provincial San Cayetano, sobre su límite oeste, por lo que se presentó un pedido de Amparo Ambiental Colectivo ante la justicia.

La comunidad científica en alerta
Alertados por la obra, la agrupación entrevistó a diversos actores de la comunidad científica de Brasil y Argentina, a investigadores del CONICET y a la SAREM (Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos), algunos de los cuales también fueron consultados oficialmente por la Defensoría. De los diversos puntos de vista emitidos por los consultados, se infiere que el dragado del arroyo Riachuelo no es una solución para las inundaciones, y que incluso podría agravarlas, principalmente por lo siguiente:
1. La deforestación y remoción de vegetación del camino de sirga, junto a la arena del fondo que se deposita en ambas márgenes del río (afectando más bosques y rellenando bañados y esteros), deja al descubierto grandes áreas arenosas y sedimentos altamente erosionables, que volverán a depositarse en el lecho del arroyo por acción del arrastre por lluvias. Esto frenará el escurrimiento del arroyo en el futuro y demandará que se realicen obras de dragado periódicamente a un costo multimillonario.
2. El cambio del trazado de algunos sectores del río, rellenando sus bifurcaciones, modifica el natural funcionamiento hidrológico de todo el humedal y elimina la función de retención hídrica de la vegetación acuática, uno de los principales servicios ecosistémicos que prestan estos ambientes. Esta función es básica para el control de inundaciones en los ríos de llanura en los cuales la inundación está determinada tanto por el caudal del mismo río como por el caudal del río Paraná. En eventos de altas lluvias, si el nivel del Paraná es alto, el valle se inundará: aunque el Riachuelo escurra rápidamente el agua no hará más que acumularse en su desembocadura.
3. La contaminación del agua por hidrocarburos y por contaminantes liberados por la misma remoción del sedimento es otra grave amenaza especialmente para la rica fauna ictícola y acuática del arroyo, que no ha sido analizada.
Además de su valor ambiental, corresponde a una zona de alto valor cultural para los pobladores de la región, incluyendo al emblemático “Puente Pexoa” y alrededores, un área de intenso uso recreativo y gran valor histórico local, patrimonio cultural de la música chamamecera. El puente ha sido afectado por la obra y permanece cerrado al tránsito hasta que pueda ser reparado.

El origen del daño por inundaciones a San Luis del Palmar
Varias manzanas urbanizadas de la localidad correntina se encuentran sobre el valle de inundación del Riachuelo, incluyendo el barrio 170 viviendas construido por el Instituto de Vivienda de Corrientes en 1997. Esto significa que, aunque no sea frecuente, la creciente inundará ese sector del pueblo que ha sido categorizado como de alto a medio nivel de riesgo de inundaciones por estudios del Centro de Ecología Aplicada del Litoral - CONICET (Contreras y Odriozola, 2016). Tanto ese estudio como los miembros de la agrupación y los mismos técnicos del ICAA, indican que la única manera de evitar las pérdidas materiales que ocasionan los eventos de inundación consiste en realizar ordenamientos territoriales de los ejidos municipales, estableciendo criterios y limitaciones para la urbanización en zonas de riesgo aledañas o dentro del valle de inundación de los cauces.
Los ingenieros del ICAA explican que esta obra no puede evitar inundaciones (como ninguna obra hidráulica), sino sólo “disminuir el tiempo de desborde del arroyo en el sector”. Sin embargo, trabajadores de la Dirección Nacional de Vías Navegables indican que el mismo resultado se podría lograr dragando solamente el “tapón” de sedimentos o bancos de arena que naturalmente se forman en el río Paraná, sobre la desembocadura del arroyo en el río. Y aún más, que el agua del arroyo se acumulará igual ya que esto no se está haciendo por falta de presupuesto asignado al mantenimiento de las dragas que históricamente utilizó esa Dirección con ese fin, por lo que hoy no están funcionando. Según miembros del Distrito Paraná Medio de la Dirección Nacional de Vías Navegables, el presupuesto necesario para reactivar las dragas es de 20 millones de pesos, sólo el 10% de lo que ya se ha invertido en la obra de dragado y desmonte del Riachuelo.

Qué se exige
Los miembros de la agrupación junto con vecinos de las localidades de Riachuelo y San Cayetano, quienes potencialmente serían los máximos afectados por esta obra por encontrarse cerca de la desembocadura del Riachuelo en el Paraná, exigen que se realice una investigación de todos los procesos administrativos y de los responsables del daño ambiental; que detengan inmediatamente la obra y se analicen alternativas; que rehabiliten, recuperen y restauren todos los ambientes afectados a lo largo del tramo; y que restablezcan la llanura de inundación del arroyo.

Cabe resaltar que la agrupación ha requerido reuniones formales con las entidades intervinientes sin tener una respuesta favorable o que tienda al diálogo, a pesar de las fuertes irregularidades denunciadas.

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