Desmontes en el corazón del Chaco argentino

Como es de público conocimiento se están registrando nuevos desmontes dentro del predio formoseño de la Estancia La Fidelidad, en medio del aislamiento social preventivo y obligatorio decretado por la Presidencia de la Nación.

En estos días se comenzó a viralizar, gracias a una denuncia de la organización Somos Monte, una noticia que dio a conocer que los nuevos propietarios de un sector de la estancia La Fidelidad, la empresa Alberdi Agropecuaria SA, se encontraban desmontando dentro de uno de los últimos corazones del chaco argentino.

Recordemos que La Fidelidad fue identificada como AICA (Área de Importancia para la Conservación de las Aves), eso significa que alberga especies de aves amenazadas y endémicas de la región. Por otro lado, este predio aún conserva poblaciones de todos los grandes mamíferos chaqueños, incluido el reciente registro de un macho adulto de yaguareté, Monumento Natural Nacional, y especie cada vez más rara en la región.

Gracias a la iniciativa de diferentes sectores de la sociedad civil y a gestiones de la Administración de Parques Nacionales y la provincia del Chaco, las hectáreas de la estancia que se encontraban en el margen chaqueño del Río Bermejo, fueron declaradas Parque Nacional. Por otro lado, si bien el sector formoseño fue contemplado en la Zonificación de la Ley 1660 del 2018, no se encuentra bajo ninguna imagen de conservación efectiva aún. Con el agravante de haber sido concretada la venta de una importante fracción a un inversionista privado.

Oportunamente, y ante un pedido emanado de las autoridades correspondientes de la provincia, nuestra Institución junto con otras, presentó una propuesta de Área de conservación y turismo de naturaleza, recomendando, además, su inclusión en una Ley de Áreas Protegidas provincial.

Ante la noticia de los desmontes, investigamos la situación y nos encontramos ante un escenario complejo. En el ejercicio de Zonificación de Bosques Nativos, que llevó adelante la provincia de Formosa (POT-For), el sector que hoy está siendo desmontado fue identificado con color verde. Esto permite el cambio del uso del suelo parcial, previa audiencia pública y presentación de un plan por parte del propietario.

¿Estamos ante un hecho ilegal? En principio no. Este desmonte fue autorizado por las autoridades de Formosa en el marco de la normativa provincial. Podemos discutir sobre el correcto llamado a audiencia pública, podemos preguntarnos sobre la revisión del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, pero estaríamos corriendo el eje de la discusión.

La discusión no debe centrarse en la legalidad o no de estas acciones. Nos encontramos ante un sitio priorizado frente a otros por su valor en la conservación del gran chaco americano. Si bien esta conservación puede incluir el uso de la biodiversidad, la responsabilidad que trae debe ser tomada con un gran compromiso. Propietarios, provincia y nación deben trabajar de forma conjunta en pos de ese logro.

Toda decisión tiene un costo. Si la provincia de Formosa autorizó este desmonte, y su consecuente cambio del uso del suelo, está aumentando la fragmentación de este frágil ambiente con la pérdida de biodiversidad que conlleva. Sumado a esto, entendemos que estos irreparables cambios no están directamente relacionados con la producción de alimentos, sino vinculados a la especulación financiera motivada por el avance de los agronegocios sobre el bosque chaqueño.

Desde Aves Argentinas, le solicitamos a las autoridades de la provincia de Formosa que se nos informe sobre el plan presentado por Alberdi Agropecuaria S.A para el uso de esta propiedad, que se presenten los permisos solicitados por los propietarios y cuál es la justificación para accionar dentro de los días de aislamiento social preventivo y obligatorio definidos por el gobierno nacional. Del mismo modo, solicitamos se informe sobre la situación actual del resto del predio, que debería aún pertenecer a la sucesión Roseo, a los fines de conocer si se conceden permisos de extracción forestal en la actualidad o bien si existen controles de fiscalización de caza y pesca ilegal.

No solo se está desmontando un sector clave para la conservación del chaco argentino, se está exponiendo a los trabajadores y sus familias a un posible contagio en medio de una situación sanitaria muy compleja y difícil de manejar. La salud es una sola, ambientes sanos brindan vidas sanas, tanto para la población humana como para la biodiversidad que allí habita.

En tiempos donde la necesidad de actuar responsablemente en materia ambiental queda de manifiesto con sobrada argumentación científica, y cuando el mundo comienza a ponerse definitivamente de pie en reclamo de sensatez, Formosa no puede desatender su obligación como custodia de un tesoro natural de importancia superlativa.

 

Compartimos la posición de la Fundación Wyss sobre este tema: https://www.wysscampaign.org/news/2020/4/13/tala-destructiva-amenaza-par...

Tipo de noticia: 

Noticia general