“90
años trabajando por las aves, por sus
ambientes y por vos”
Aves
Argentinas / Asociación Ornitológica
del Plata, nació el 28 de julio
de 1916 bajo el nombre de Sociedad Ornitológica
del Plata. Es la entidad de mayor trayectoria
en su tipo. Y sus 90 años de
vida están basados en la visión
que tuvieron los socios fundadores,
quien firmaron el acta de constitución.
A continuación, una reseña
de las veintiún personas que
se reunieron ese día en la Manzana
de las Luces de Buenos Aires. Este material
ha sido elaborado por nuestra socia
Elsa Stein.
Eduardo L. Holmberg: Argentino. Un verdadero
maestro en el campo de las Ciencias Naturales.
Su sorprendente inteligencia abarcó
a la naturaleza íntegra y era, en
ese momento, director del Jardín
Zoológico de Buenos Aires.
Ángel Gallardo: Argentino. Hombre
público cuya personalidad trascendió
los círculos científicos y
descolló en los más distintos
órdenes de actividades. Se desempeñaba
entonces como director del Museo de Ciencias
Naturales.
Roberto Dabbene: Italiano. Brillante hombre
de ciencia designado jefe de la sección
zoología del Museo, especializado
en ornitología.
Martín Doello Jurado: Argentino.
Un naturalista completo especializado en
moluscos e invertebrados marinos.
Juan Bautista Ambrosetti: Argentino. Pertenecía
al grupo de hombres que en el último
cuarto del siglo pasado echaron las bases
de las diversas ramas de las Ciencias Naturales.
Su preferencia era la antropología
y era director del Museo Etnográfico
de la Facultad de Filosofía y Letras.
Carlos Spegazzini: Italiano. Fue un observador
sutil, prolijo y exacto en sus descripciones
de la flora que estudió, en especial
los hongos. Vinculado con el Museo de La
Plata.
Pedro Serié: Francés. Formado
al lado del Dr. Burmeister en el Museo,
fue metódico e incansable en la divulgación
de los temas de su especialidad, la herpetología
y la ornitología. Era secretario
en el Museo de Ciencias Naturales.
Pedro Segundo Casal: Argentino. Marino,
mereció el apelativo de Almirante
Naturalista. Comandante de varios navíos
de la Armada Nacional que participaron en
estudios de nuestra incipiente biología
marina.
Fernando Lahille: Francés. Fue
un naturalista filósofo, investigador
concienzudo incorporado al personal científico
del Museo de La Plata, dedicado sobre todo
al estudio de los peces.
Santiago Pozzi: Italiano. Preparador taxidermista
y coleccionista de la sección ornitología
del Museo Argentino de Ciencias Naturales.
Antonio Pozzi: Argentino. Hijo de Santiago,
taxidermista como él, se desempeñó
como Oficial Preparador en el Museo de La
Plata.
Juan Brèthes: Francés. Estudió
y enseñó en el Colegio La
Salle como frère Judulien. Mas tarde
dejó los hábitos y se dedicó
por completo a la entomología como
parte del personal científico del
Museo Argentino de Ciencias Naturales.
Julio Koslovsky: Argentino. Notable naturalista
viajero especializado en la recolección
de batracios, reptiles y aves, actuando
tanto para el Museo de Buenos Aires como
para el de La Plata.
Demetrio Rodríguez: Argentino.
Observador meticuloso y excelente coleccionista
especializado en aves. Actuaba para el Museo
Argentino.
F. Manuel Rodríguez: Argentino.
Como su hermano Demetrio era naturalista
viajero del Museo de Buenos Aires. Ambos
hermanos poseían una de las colecciones
particulares de aves mas importantes de
su época.
Luis F. Delétang: Francés.
Especializado en geología actuó
en la Dirección de Minas, Geología
e Hidrología del Ministerio de Agricultura.
Los numerosos viajes realizados en el ejercicio
de sus funciones le permitieron conocer
la fauna y la flora, así como la
población aborigen de nuestro país.
Carlos A. Marelli: Argentino. Fervoroso
adherente a la causa de la conservación
de la flora, la fauna y el paisaje nativos
colaboró en todas las causas en pro
del estudio y conservación de las
especies.
Juan José Nágera: Argentino.
Fue el primer geólogo recibido en
la U.B.A.. Colaboró en la Dirección
de Minas, Geología e Hidrología
del Ministerio de Agricultura. Procuró
difundir el conocimiento de las Ciencias
Naturales y la conservación de las
especies.
Carlos A. Gutiérrez: Argentino.
Profesor de geografía en el Colegio
Nacional Central. Solía entusiasmar
a sus alumnos con el vigor y la belleza
de sus descripciones geográficas.
Héctor Ambrosetti: Argentino. Hijo
de Juan Bautista y nieto de Eduardo Holmberg.
Era apenas un adolescente pero con una ya
marcada inclinación a la ornitología.
Arturo Germán Frers: Argentino.
Sobrino de los distinguidos naturalistas
Félix y Enrique Lynch Arribálzaga.
También adolescente como su amigo
y condiscípulo Héctor Ambrosetti,
sus preferencias se inclinaron por la entomología.
En el
estatuto de 1916, se encontraban los siguientes
temas:
Carácter
y fines de la Asociación
El número de especies de aves
en la Argentina
Remisión de aves para el estudio
La “Sociedad Ornitológica
del Plata” y el Museo de Historia
Natural de Buenos Aires
Primera reunión bianual de
la Sociedad Ornitológica del
Plata
ESTATUTOS de la Sociedad Ornitológica
del Plata
Miembros Activos (hasta el 25 de noviembre
de 1916)
A 4 meses de creada la Sociedad Ornitológica
del Plata, ya contaba con 41 miembros
(socios).
Algunos
recuerdos del pasado
Los
comienzos de BirdLife en Argentina
En 1922, se forma el
Comité Internacional para la
Defensa de las Ave, como parte del
conjunto de sociedades Audubon, con
sede en Nueva York, Estados Unidos.
A fines de 1936, Gilbert Pearson,
el presidente de la Audubon, invitó
a la Asociación Ornitológica
del Plata a sumarse a las entidades
que se iban adhiriendo al Comité
mediante la constitución de
comisiones locales.
Así el 9 de abril
de 1937 se crea la Sección Argentina
del que luego tomaría el nombre de
Consejo International para la preservación
de las Aves, y más tarde BirdLife
International. Los miembros seleccionados
fueron Pedro Casal como presidente, en ese
entonces el máximo directivo de la
Asociación, Martín Doello
Jurado, director del Museo Argentino de
Ciencias Naturales y Carlos Marelli, director
del Jardín Zoológico de la
Provincia de Buenos Aires.
Presentación
Institucional
En
el primer número de El Hornero
(1917), el artículo inicial
de la revista define el carácter
y los fines de la asociación.
Seguramente escrito por Roberto Dabbene,
presidente de la entidad, sus palabras
mantienen una vigencia sorprendente.
Nadie ignora que el estudio de las
aves u ornitología constituye
uno de los capítulos más
importantes de las ciencias naturales.
Cuando ya se sabe el nombre técnico
de la especie, es necesario conocer sus costumbres,
su nidificación, sus migraciones, se
régimen alimenticio. Pocos animales
ofrecen, bajo este aspecto, mayores atractivos.
A la belleza de sus formas y colores externos,
las aves unen manifestaciones de instinto
o de la inteligencia. Las expresiones de su
vida afectiva y las manifestaciones artísticas
de sus nidos y de su voz, ofrecen, no sólo
un objeto de estudio para el naturalista,
sino también un motivo de admiración.
Pero no concluye aquí el interés
de las aves para el hombre. Queda aún
su aspecto práctico, esto es, el de
su utilidad. Se ha comprobado que la mayor
parte de las aves prestan un auxilio indirecto
al hombre, por alimentarse principalmente
de insectos y otros animalitos que pueden
producir daño a las plantas cultivadas.
Para llenar estos fines científicos,
educativos y prácticos, es que se han
constituido en las naciones adelantadas sociedades
ornitológicas que tienen, generalmente,
un carácter que es a la vez científico
y popular.
La Sociedad Ornitológica del Plata
desea, pues, tener adherentes o socios de
las diferentes regiones del país, y
espera que, con la cooperación de todas
las personas que simpaticen con su iniciativa,
podrá realizar, con el tiempo, una
obra seria y útil. (El Hornero 1, 1)
El Hornero
Ave de la Patria
En
Abril de 1928 el diario La Razón
realizó una encuesta entre los
niños de las escuelas primarias
de la Argentina para determinar la especie
más representativa y digna que
se constituiría en “Ave
de la Patria”. Con gran éxito
se recibieron 39.818 votos, que marcaban
una tendencia inicial hacia el cóndor
andino.
Finalmente ganó el hornero, y
la Asociación Ornitológica
del Plata tuvo algo que ver en esta
historia.
La entidad seguía con gran interés
las alternativas de la simpática encuesta,
y creyó oportuno intervenir por medio
de una carta que le envió al diario
su presidente, Roberto Dabbene. En el texto
publicado se explicaban los motivos que tuvo
la Asociación para elegir al hornero
como nombre de la revista científica
que edita.
Luego se sucedieron otras cartas a favor del
hornero, entre las que se destacaron socios
de la Ornitológica como Leopoldo Lugones
(autor de la clásica poesía
“El hornero”, que el famoso autor
consideraba el ave genuina y simbólica
de la Argentina).
El
primer safari naturalista
La inaugural
“excursión ornitológica”,
tal como figura en el reporte de El
Hornero, fue el 20 de noviembre de 1932,
a las islas del Paraná. En el
buque “Vigilante” de la
Armada, amablemente cedido por el ministro
de Marina, asistieron socios de la entidad
con sus familiares y miembros de del
Museo y de la Sociedad Entomológica
Argentina.
Entre nuestro socios se destacan José
Pereyra, presidente de la por entonces
Sociedad Ornitológica del Plata,
Juan Danguerre, secretario; y varios
vocales: Martín Doello Jurado,
Pedro Seiré y Alberto Castellanos.
Luego de realizar siete salidas durante la
década del 30, la actividad se suspendería
hasta 1984, cuando se reiniciaran las actuales
safaris naturalistas, que han sumado más
de 200 salidas, mientras eran organizados
por la Asociación ornitológica
del Plata.
La
Asociación ornitológica del
Plata edita su guía de campo
En
el salón de la Sociedad Rural
Argentina y ante una multitudinaria
audiencia se presenta, el 24 de agosto
de 1987 la Guía para la identificación
de las aves de la Argentina y Uruguay.
Los autores de la obra, Tito Narosky
y Darío Izurieta, encabezaban
las disertaciones coordinadas por Miguel
Woites, principal mentor y responsable
de la revista Nuestras Aves. También
aludieron al trabajo de José
María Gallardo, director del
Museo Argentino de Ciencias Naturales
“Bernardino Rivadavia”,
Juan Carlso Chebez, que en esa época
trabajaba en la Fundación Vida
Silvestre Argentina., y Monserrat Carbonell.
Luego se proyectó un audiovisual
a cargo de José Leiberman, activo
colaborador de la entidad y del libro.
La conocida “guía de Tito”,
como todos la llamamos, se convirtió
en poco tiempo en el principal referente
para reconocer las aves silvestres del país.
Nuestras
Aves
En el año del 90 aniversario
de Aves Argentinas, la Revista Nuestras
Aves, llega a su edición Nº
50