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Reservas Naturales Urbanas
La naturaleza al alcance de todos
Las reservas naturales urbanas son consideradas en el ámbito mundial como áreas de importancia tanto para las personas como para la naturaleza, constituyen lugares donde los hábitats o la flora y fauna presentes son de interés local, lo cual le da a los habitantes de la zona la oportunidad de estudiar o aprender sobre ellos o, simplemente de disfrutar del contacto con la naturaleza.
Pueden ser públicas o privadas, pero en todo caso es necesario que estas áreas naturales sean reconocidas formalmente. Además de que la naturaleza originaria de esa región esté en buen estado de conservación es interesante que se incluyan rastros destacados del pasado del hombre.
Se diferencian de parques y plazas debido a que su principal objetivo es resguardar muestras de ecosistemas parecidos a los originales de la región en la que se encuentran. |
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Otra diferencia con parques urbanos radica en que la intervención humana para modificar el ambiente suele ser más limitada que en aquellos. Esto determina en general que las reservas naturales urbanas tengan una apariencia silvestre, aún cuando los ambientes naturales hayan sido recreados artificialmente, o que algunas de las plantas o animales que se encuentren pertenezcan a otras áreas geográficas del país. En algunas reservas incluso se trabaja en la recreación de paisajes naturales similares a los originarios a partir de técnicas que incluyen paisajismo y jardinería con especies nativas.
Existen diferentes designaciones de reconocimiento formal por un ente gubernamental, y las categorías de manejo asignadas a las áreas pueden ser muy variadas: Reserva Municipal, Reserva Universitaria, Reserva Natural, Reserva Ecológica, por ejemplo. En cuanto a la homologación con las categorías de manejo aceptadas internacionalmente, tal vez no sea necesario y resulte preferible tomar el concepto de reserva natural urbana como un componente transversal. Obviamente por sus características y objetivos, deberían considerarse que pueden situarse entre las categorías menos restrictivas, desde paisaje protegido a reservas de uso múltiple.
Consultar descargables al final de la página, donde se los encontrará clasificados por tema.
Características de las Reservas Naturales Urbanas
El termino Reserva Natural Urbana puede aplicarse a una gran variedad de áreas naturales protegidas, algunos elementos intrínsecos son tenidos en cuenta para su designación.
- Deben estar insertas en la trama urbana con una población de al menos 50.000 habitantes.
- La distancia máxima de ubicación, puede variar dependiendo de la región en la que se encuentre. Por ejemplo en ciudades grandes como Córdoba, Buenos Aires, Rosario; alrededor de 15 kilómetros. En ciudades como San Carlos de Bariloche alrededor de 30 kilómetros.
- Superficies que van de tres cuartos de hectáreas hasta 5.000 hectáreas.
- Los ecosistemas nativos (esencialmente similares a los originales de la región) deben estar representados en una proporción equivalente al 40% o más de su territorio.
- Los objetivos del área deben estar enfocados a conservar los ecosistemas nativos, y a generar oportunidades para la educación ambiental, la investigación, y / o la recreación en la naturaleza.
- Deben estar permitidos en el área uno o más de los siguientes usos:
- Visitas del público, con fines recreativos y / o turísticos.
- Educación ambiental e interpretación del patrimonio.
- Educación formal de cualquier nivel.
- Investigación científica sobre temas relacionados con los ecosistemas de la reserva.
- Manejo de ecosistemas o especies con fines de conservación.
Beneficios y necesidades de las Reservas Naturales Urbanas
Las áreas naturales protegidas en zonas urbanas o suburbanas con una planificación adecuada pueden ofrecer una variada gama de beneficios:
- Asegurar funciones ecológicas vitales como pulmones verdes o protección en cuencas y costas.
- Conservar especies silvestres.
- Contribuir con fenómenos naturales como las migraciones.
- Proteger recursos singulares como sitios históricos y paisajes agrestes típicos.
- Brindar oportunidades para la educación, la investigación, la capacitación y el turismo.
- Proveer sitios populares de esparcimiento.
- Fomentar la relación entre el hombre y su entorno.
- Sumar a la ciudad un valor estético especial.
- Facilitar la participación ciudadana en la gestión del territorio.
Tanto en la Argentina como el extranjero, es evidente que las reservas naturales urbanas son claves en la formación de nuevos líderes conservacionistas. Además, tienen un impacto indirecto sobre los grandes escenarios silvestres: un público masivo puede aprender en las reservas urbanas cómo comportarse en un área natural protegida, lo cual permitirá luego comprender y respetar las normas en parques nacionales y otros sitios protegidos. El aprendizaje y experiencia positiva obtenido en reservas naturales urbanas, servirá también para valorar y apoyar la existencia de las grandes áreas protegidas donde se conserven muestras significativas de la diversidad natural y cultural regional.
Para que estos beneficios sean efectivos es necesario que las reservas naturales urbanas cuenten con algunos puntos básicos. Deben disponer de:
- Paisajes y recursos naturales culturales interesantes para proteger. Base fundamental de la creación de áreas naturales protegidas.
- Límites claros, marcados en el terreno.
- Un organismo administrativo asignado.
- Un terreno que debe ser propiedad del organismo administrador o haber sido formalmente cedido o donado.
- Reconocimiento formal de creación: ley, ordenanza, decreto y o reglamento.
- Objetivos coherentes con los recursos a resguardar.
- Un plan de manejo redactado por expertos y consensuado con la comunidad.
- Un plan operativo con programas de actividades de uno a tres años que constituyan la bajada práctica de los planes de manejo para cada año.
- Presupuesto anual aprobado acorde a las realidades y necesidades de la reserva.
- Personal destinado al área afectado a las diferentes áreas implicadas en el funcionamiento.
- Equipos que aseguren protección a las comunidades bióticas y el manejo del ambiente en función de los objetivos.
- Pericia técnica en la gestión del sitio.
- Seguridad para los visitantes y los recursos a proteger.
- Anfitriones, que podrán ser personal del área o voluntarios que reciban motiven e informan al visitante.
- Un área de recepción con las necesidades básicas como cartelera de informes y folleteros, por ejemplo.
- Comodidades básicas como sanitarios, lugares sombreados en verano, agua potable, cestos de basura, asientos.
- Senderos bien definidos que permitan a los visitantes tomar contacto con los recursos.
- Un centro de visitantes cuyo objetivo sea acercar y resumir los valores y singularidades del área a través de paneles, dioramas, maquetas, carteleras y productos interactivos.
- Materiales impresos informativos sobre la reserva, circuitos, flora, fauna, ambientes, recursos arqueológicos, por ejemplo, y normativos.
- Lazos con la sociedad que involucren llevar propuestas educativas desde la reserva hacia fuera como participar en programas locales de radio y televisión, ciclos de charlas en entidades sociales, actividades en escuelas y colegios, concursos de cuentos, muestra de fotografías y pinturas, clubes de ciencias, muestras itinerantes.
- Participación ciudadana al ofrecer a la comunidad la posibilidad de un lugar para colaborar en la reserva. Por ejemplo: voluntarios; contar con cooperadoras; asesoramiento de organizaciones no gubernamentales; presentar proyectos cautivantes con presupuestos precisos y brindar los reconocimientos esperados a empresas financistas.
- Tareas de evaluación y monitoreo de objetivos, actividades, programas y proyectos.
Contexto global
El concepto de reserva natural urbana, también conocidas como reservas naturales locales, está ampliamente difundido a nivel mundial y es principalmente en aquellos países que han tenido una larga historia de modificación y perdida de ecosistemas naturales donde cobran notoriedad. Inglaterra está a la cabeza de esta idea ya que cuenta con más de 600 reservas locales que protegen cerca de 29.000 hectáreas de costas, lagunas, bosques añosos, praderas seminaturales adyacentes a las vías férreas y sitios de relleno que fueron recolonizados.
Ni la superficie ni el contraste con el paisaje urbano son temas prioritarios: toda área por pequeña que parezca tiene un alto valor en educación y conservación. Por ejemplo la reserva Camley Street, de tan sólo una hectárea, está ubicada en una zona fabril de la ciudad de Londres. Allí se recrearon lagunas y bosquecillos que son visitados por 16.000 niños al año y tiene un sencillo y efectivo centro educativo.
En Berna, la capital de Suiza, se emplaza una reserva en medio de la ciudad, junto al río Aar. Resulta un paso concurrido por la población. En el corazón del parque madrileño Casa de campo, la Sociedad Española de Ornitología administra una reserva con bosque mediterráneo que hoy resulta un singular centro educativo.
La Liga Italiana para la Protección de las Aves (LIPU) también está trabajando con reservas naturales urbanas. Por ejemplo, en las afueras de Milán y vecina al pueblo de Cesano Maderno, administra la reserva Oasi Lipu de Cesano Maderno donde desarrolla diariamente actividades de educación ambiental con la colaboración directa del municipio local. En el famoso Parque del Ticino, que protege bosques asociados al río Ticino, uno de los más importantes del norte del país, lleva adelante un proyecto de rescate de fauna con la participación de voluntarios. Asimismo, ROMA NATURA, la agencia de ambiente de la capital italiana, administra unas 14 reservas naturales urbanas para mejorar la calidad de vida de los habitantes de una de las ciudades más importantes de Europa.
Contexto nacional
Argentina posee una riqueza natural de gran importancia en el contexto mundial que se da en parte gracias a su superficie (el segundo país en dimensiones de América del Sur) y a su ubicación relativa en el hemisferio sur. Esta ubicación, en sentido meridional, influye en gradientes climatológicos muy diversos que se relacionan con la variación en el relieve (desde plataformas continentales hasta las altas cumbres).
Como nación relativamente joven se encuentra en constante desarrollo, algunas de sus ciudades incluso, están comenzando a considerarse Megaciudades. Este fenómeno se evidencia en la actualidad en una línea discontinua que va desde la ciudad de Rosario hasta La Plata y se expande hacia el Oeste hasta el tercer cordón del Área Metropolitana de Buenos Aires.
En cuanto a las reservas naturales, el Sistema de Áreas Naturales Protegidas cuenta con más de 250 unidades registradas, de las cuales 80 podrían ser consideradas Reservas Naturales Urbanas en su mayoría de dominio público o privado, el resto depende de universidades e institutos.
Aves Argentinas estima que cada municipio del país puede tener su reserva natural urbana. O sea, son potencialmente unas dos mil unidades adicionales al sistema nacional de áreas protegidas. En la medida que se profundiza el contacto con municipios y organizaciones no gubernamentales locales, se encuentran áreas que están funcionando como reservas naturales urbanas y no están consideradas como tales en las estadísticas oficiales.
Dado que la mayoría de la ciudades argentinas tienen espacios verdes diseñados con estilos y especies del extranjero, las reservas naturales urbanas resultarían novedosas para que la población tome contacto con la vida silvestre originaria. Contribuirían significativamente a familiarizar al ciudadano común con la naturaleza del país.
En la actualidad, la mayoría de las ciudades del país pueden crear una reserva natural urbana mediante el rescate de parches silvestres. La presión inmobiliaria y la falta de planificación efectiva generan una paulatina disminución de las oportunidades de encontrar espacios de este tipo. Resulta clave priorizar el rescate de estos lugares.
Sin embargo, el potencial de crear reservas naturales urbanas puede considerarse que va en aumento en la medida que se tome conciencia del tema y de los beneficios directos que generan a la comunidad. Para compensar la falta de refugios silvestres remanentes, a escala local parece factible instrumentar proyectos que recreen el paisaje originario en un predio pequeño o pongan en valor un recurso singular a través del acondicionamiento de su entorno (por ejemplo el árbol nativo más antiguo de cada poblado), dos maneras de generar reservas urbanas. La experiencia que se está generando con el diseño de parques y jardines con plantas nativas, es fundamental para obtener información del manejo de estas especies y promover su multiplicación en viveros oficiales y privados.
El personal vinculado con reservas naturales urbanas así como entidades ambientalistas y organismos oficiales que van asumiendo el tema, manifiestan inquietudes con relación a su capacitación, asesoramiento en general e intercambio de experiencias. Aves Argentinas está reformulando su iniciativa para continuar con estos lineamientos.
Recomendaciones
Sería oportuno que:
1) las universidades colaborasen con el desarrollo de especialidades orientadas a la restauración del paisaje originario y manejo de especies exóticas,
2) los municipios generen dependencias centralizadas en la administración de reservas naturales (para evitar que los temas ambientales más acuciantes en la ciudad, como contaminación y arbolado, absorban casi toda su capacidad operativa),
3) las provincias incorporen la temática en los encuentros y trabajos con municipios, así como desarrollen sus propios sistemas de áreas naturales protegidas que contemplen a las reservas urbanas,
4) las organizaciones no gubernamentales y las reparticiones oficiales dedicadas a temas sociales se integren en la planificación e instrumentación de estas reservas con un impacto directo en la calidad de vida de la población y en la práctica de la participación ciudadana,
5) las principales áreas naturales protegidas del país incentiven la creación de reservas urbanas en sus localidades de influencia, facilitando la constitución de circuitos turísticos regionales (aumentando el tiempo de permanencia del turista en la zona y la instalación de servicios) y estrechando vínculos con la población local a través de la comunicación de sus experiencias para ser aplicadas en estos sitios periféricos,
6) que los organismos referentes en el país de la temática, por ejemplo la Administración de Parques Nacionales o la Secretaría de Medio Ambiente, promuevan espacios de comunicación e intercambio sobre áreas naturales protegidas donde se contemplen las reservas naturales urbanas, como pueden ser publicaciones periódicas, foros y boletines electrónicos, y reuniones nacionales.
La experiencia de aves Argentinas
Como indicadores del interés despertado por las reservas naturales urbanas durante la iniciativa llevada adelante por Aves Argentinas entre los años 2000 y 2007, se puede apuntar:
a) 200 asistentes a las Primeras Jornadas Nacionales sobre Reservas Naturales Urbanas, septiembre 2001
b) 500 documentos de posición institucional sobre Reservas Naturales Urbanas (cuadernillo color de ocho páginas), distribuidos a sitios de interés, de los cuales la mitad fueron entregados a los municipios por la Secretaría de Política Ambiental del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
c) 200 consultas recibidas en Aves Argentinas
d) 70 asistentes al Taller “Administración de reservas” en el Honorable Senado de la Nación Argentina, julio de 2005.
e) 8 participaciones en talleres de planificación de reservas naturales urbanas en Chubut, Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Córdoba (Argentina) y Uruguay.
f) 21 talleres y cursos de capacitación dictados dentro de la iniciativa en la Argentina, Uruguay y Paraguay, con más de 450 asistentes, en gran medida guardaparques, técnicos y voluntarios de reservas urbanas. Dentro de los realizados en el país, participaron alumnos procedentes de Ecuador, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
Se han contabilizado en la Argentina unas 80 reservas que pueden considerarse urbanas. Las principales concentraciones se hallan en la región metropolitana de Buenos Aires, con diez unidades en un radio de 70 km en torno a Buenos Aires. San Carlos de Bariloche con cuatro reservas de este tipo sería el segundo polo demostrativo en el país.
Merece destacarse el impacto que ha tenido la iniciativa en los países vecinos y a nivel institucional, el cambio interno que ha experimentado Aves Argentinas al desarrollar esta iniciativa. Para la entidad, que tiene a la observación de aves silvestres en libertad como una de sus acciones centrales, las reservas naturales urbanas permiten dimensionar mejor como esta actividad sencilla y entretenida facilita el acercamiento popular a la naturaleza, enriquece experiencias recreativas y diversifica la oferta de turismo local.
Documentos e informes técnicos
A continuación usted encontrará un informe completo sobre las Reservas Urbanas Naturales y los proyectos de Aves Argentinas aplicados al tema:
Los
primeros logros (RNUs) (29 Kb)
Planificación Educativa en
Áreas Naturales Protegidas
Diagnóstico
de las RNU de Buenos Aires (informe de avance) (61 Kb)
Localización
de las RNU de la Región Metropolitana de
Buenos Aires (340 Kb)
Libro
de resúmenes de las Primeras Jornadas Nacionales
sobre RNU (550 Kb)
Conclusiones
de las Primeras Jornadas Nacionales sobre RNU (36 Kb)
Primera
reunión técnica para el manejo de
las lagunas de la R. E. C. Sur (143
Kb)
Diagnóstico
de los usuarios y visitantes de la R. E. Costanera
Sur (resúmen) (97 Kb)
Taller
"El valor social de las RNU de la Región
Metropolitana..." (conclusiones) (50
Kb)
Conclusiones
del Foro "Reservas Naturales Urbanas: Acciones
prioritarias... (50 kb)
Boletines y materiales educativos
Apunte Taller manejo vegetación Los Robles
Código de Conducta para Observadores de Aves
Experiencias en la elaboración del plan de manejo
Normas de conducta en la naturaleza 2007
Planificación educativa en reservas naturales
Folleto RNU Bariloche 1
Folleto RNU Bariloche 2
Boletín electrónico 1
Boletín electrónico 2
Boletin electrónico 3
Boletin electrónico 4
Boletín electrónico 5
Boletín electrónico 6
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